Luis José fue un hombre lleno de vida. Siempre tenía una sonrisa y una bebida en mano. Vivió cada día como si fuese el último; comiendo bueno, bailando y disfrutando con su familia y amigos. El era muy humanitario y siempre le daba la mano al que lo necesitaba y aceptaba a la gente con sus defectos y los quería igual. El era la alegría de la familia.

Pero donde mas se destaco fue como padre. Hizo mucho sacrificios para sacar a sus hijos adelante como venir a los Estados Unidos dejando todo lo que conocía para darles una mejor vida y un buen futuro. Sus hijos nunca han dudado de su amor. Hemos perdido a alguien inolvidable. Viviremos todos los días recordandolo con cariño y una sonrisa en los labios. Ahora nos queda todo el amor que nos brindó, los recuerdos de los buenos momentos y la promesa de vivir todos los días como el:apreciando lo bueno que nos ofrece la vida y dando gracias por que el mañana no esta prometido.

Share:

Leave a Comment